Ayer se resolvió lo que muchos peruanos venían anticipando desde hace semanas: la sucesión presidencial tras la censura a José Jeri. Y como suele pasar en la política peruana, el resultado no fue el que casi nadie esperaba.
Las predicciones decían una cosa, el Congreso hizo otra
En misiguientepresi.com tuvimos un día histórico. 102 usuarios se registraron en menos de 7 horas para poner sus predicciones donde va su convicción. 98 predicciones se colocaron, acumulando un pozo de más de 1,400 soles. El consenso era claro: María del Carmen Alva era la favorita. Las encuestas, los analistas, las conversaciones en Twitter — todo apuntaba a que Acción Popular iba a colocar a su candidata en Palacio.
Pero el Congreso peruano tiene la costumbre de no seguir el guion de nadie.
José María Balcázar Zelada, de Perú Libre, emergió como el nuevo presidente del Perú. Un resultado que tomó por sorpresa a la gran mayoría — no solo a los usuarios de nuestra plataforma, sino al país entero.
¿Qué nos dice esto?
Más allá de quién ganó o perdió sus predicciones, lo de ayer deja preguntas incómodas.
¿Fue esta la jugada correcta? La censura a Jeri se vendió como un acto de fiscalización legítima, una muestra de que el Congreso puede ejercer control sobre el Ejecutivo. Pero cuando el resultado es un presidente que nadie eligió en las urnas, elegido por negociaciones de pasillo y cálculos de bancada, uno tiene que preguntarse: ¿a quién le sirve esto realmente?
¿O es simplemente más de lo mismo? Perú ha tenido más presidentes que mundiales de fútbol en los últimos años. Cada cambio se presenta como una "corrección democrática", pero el patrón es siempre el mismo: alianzas frágiles, intereses particulares disfrazados de institucionalidad, y un país que sigue sin rumbo claro. ¿Estamos ante gobernantes que buscan soluciones, o ante políticos que se aferran al poder rotándose entre ellos?
La llegada de Balcázar — un nombre que no estaba en el radar de casi nadie fuera del hemiciclo — sugiere que las decisiones se siguen tomando lejos de la ciudadanía. Mientras 102 personas apostaban por lo que creían más probable usando información pública, los votos reales se cocinaban en reuniones a puerta cerrada.
Lo que aprendimos
Nuestra plataforma nació con una premisa simple: ¿puede la inteligencia colectiva predecir la política peruana? Ayer, la respuesta fue un rotundo no — pero eso, curiosamente, es lo más revelador. Cuando ni el consenso popular, ni los analistas, ni las encuestas pueden anticipar quién será presidente, algo está profundamente roto en el sistema.
Los 1,400 soles del pozo se repartirán entre los pocos que apostaron por Balcázar. Felicidades a ellos — ya sea por análisis o por intuición, leyeron mejor que la mayoría lo que se movía en los pasillos del Congreso.
Para el resto, queda la reflexión. Y quizás la motivación de seguir participando, porque si algo demostró ayer es que en el Perú, predecir la política es el deporte más difícil que existe.
La pregunta ahora es otra: ¿cuánto durará Balcázar?
En misiguientepresi.com ya tenemos nuevos mercados abiertos:
- ¿El presidente durará hasta el 28 de julio de 2026? — Predice si el nuevo mandatario completará su periodo hasta la próxima transmisión de mando.
- ¿Pedro Castillo será indultado por Balcázar? — Predice si el expresidente recibirá un indulto presidencial.
